EL VUELO (FLIGHT), DE ROBERT ZEMECKIS
SIN CAJA NEGRA
El vuelo (Flight, Robert Zemeckis, 2012)
Columna para El Periódico Extremadura.
En los minutos iniciales del programa televisivo de moda, su presentador afirmaba tajante que cada vez que la imagen de Denzel Washington asomaba en pantalla el magnetismo era tal que el espectador se sentaba ipso facto en su sillón. Por una vez no le faltaba razón: Washington es de esos intérpretes que tanto en productos de calidad como en los olvidables siempre es una garantía. No importa si es el héroe o el villano de la función, o si los galardones no han sido generosos del todo con él, es un actor de primer nivel que ha sabido reciclarse con el paso de los años y encontrar siempre el hueco perfecto. Su último filme, ‘El vuelo’ (Flight, EE.UU., 2012), es el mejor ejemplo posible. De hecho, es la única razón que sostiene la penosa labor de un Robert Zemeckis que, al contrario que su pupilo, lleva anclado en el fango cinematográfico desde hace más de una década. La etiqueta de visionario que se le aplicó tras ‘Forrest Gump’ (1994) no le sentó demasiado bien al veterano director de Chicago, ya que no ha parado de experimentar y estrellarse durante el nuevo milenio. Precisamente, de un aterrizaje más que forzoso trata la cinta que nos ocupa. Lo que parece el típico drama de superación al servicio del actor afroamericano converge en un pasquín repetitivo sobre la culpa y la redención con altas dosis místicas. Especialmente enervante es la semilla fanático-religiosa que cimenta el largometraje. Da la casualidad de que ‘El vuelo’ se estrena siete días después de la confesión de Lance Amstrong, probablemente el mayor timo deportivo de la historia, el cual comparte numerosos puntos en común con la obra de Zemeckis. De engaños, conciencias y buenos actores va la cosa.
★★
Emilio Luna.
El antepenúltimo mohicano
(Fuente: elantepenultimomohicano.com)


